Documento: Las Bambas: Lo que empieza mal termina mal

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Titulo Las Bambas: Lo que empieza mal termina mal
Lugar Perú
Sitio http://cooperaccion.org.pe/las-bambas-lo-que-empieza-mal-termina-mal/?fbclid=IwAR2fYUWZP5huv00kmbUOTBuj6bSZxoKr73Z6yPVSvUYonmLD_gEpEXwhKG4
Tipo de documento Artí­culo de un periódico, revista o publicación
Tipo documento con relación al conflicto Documentación sobre el conflicto
Fecha 25/3/2019
Creado 25/3/2019
Actualizado 14/8/2020

Descripción

Ante una nueva crisis del conflicto en Las Bambas, varios líderes empresariales, economistas y políticos hablan de restablecer el principio de autoridad mediante el uso de la fuerza. Para CooperAcción el que rija el principio de autoridad no pasa por la presencia de cientos de militares y policías en un lugar para garantizar las actividades de una empresa, pasa más bien por establecer relaciones justas y de mutuo respeto entre los actores existentes en un territorio. ¿Qué hacer? Una primera cosa necesaria, es reconocer errores y tener la voluntad de corregirlos. Para ello, debemos recordar que inicialmente la Unidad minera Las Bambas tenía previsto sacar el mineral en Apurímac y procesarlo en Cusco donde estarían las plantas de molibdeno y Filtros que tendrían como producto, los concentrados. El proyecto suponía la construcción de un mineroducto para el traslado del mineral hasta Cusco y de una carretera para el traslado de insumos y personal, ambos a cargo de la empresa. El 2013, mediante un estudio breve y de rápido trámite, el gobierno del presidente Ollanta Humala autorizó el traslado de las plantas de molibdeno y filtros a Apurímac, lo que suponía que ya no se iba a procesar el mineral en Cusco. ¿Qué pasaría con el mineroducto y con la carretera para suministros? El primero ya no era necesario porque el producto final saldría directamente de la unidad minera de Las Bambas. Este cambio, a pesar de que estaba relacionado con el movimiento de las plantas de procesamiento, no se realizó de inmediato. El 2014, la empresa solicitó modificaciones al EIA pero no incluyó la carretera. En consecuencia, en el proceso de participación ciudadana no se dio información sobre este tema. Sin embargo, avanzado el procedimiento el tema del transporte se incorporó a través de una pregunta del MINEM. Esta forma de incluirlo, hizo que su tratamiento fuera completamente insuficiente. No se abordaron seriamente los impactos, ni se establecieron las medidas de mitigación correspondientes. El compromiso de la empresa de construir la carretera de suministros quedó en el aire. Se planteó entonces la idea de una carretera que tenía tramos locales, regionales, nacionales y otros que eran trochas que debían ser incluidos como partes de la carretera. Como el ancho de la vía no era apto para el transporte de carga pesada, había que ensancharlo. Según el procedimiento legal establecido, esto suponía tratar con las comunidades la venta de sus tierras y en caso de no haber acuerdo, expropiar. Nada de ello se hizo y se avanzó con las obras correspondientes.