Conflicto Minero: Contaminación de Bahía Chañaral por faenas de la estatal CODELCO

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Información general

Ubicación Bahía de Chañaral
Pais(es) Chile
Inicio del daño 1938
Inicio del conflicto 1989

Comunidades afectadas

Nombre Ocupación Detalles
Chañaral PESCA Ver

Actores involucrados

Nombre Ocupación Detalles
CONAMA MEDIO AMBIENTE - RECURSOS NATURALES Ver
Chadenatur MEDIO AMBIENTE - RECURSOS NATURALES Ver

Descripción

Aunque los chañaralcinos estén seguros que la justicia les dará la razón, también saben que antes de que eso ocurra pueden pasar muchos años. Y es que CODELCO Chile División El Salvador ha dilatado de tal forma la entrega de una solución definitiva y contundente ante la contaminación que provocó durante más de cinco décadas, en las que depositó millones de toneladas de relaves mineros en suelo y mar de Chañaral, que la confianza de los pobladores es puesta a prueba. Es cierto que la minera estatal ha participado en una serie de iniciativas que pretenden zanjar el tema, entre las que se cuenta la conformación de una mesa de trabajo conjunta con autoridades regionales; el financiamiento de estudios para medir el material particulado presente en la zona; un plan piloto junto a CONAF para reforestar el sector con especies resistentes; y una serie de otras ayudas enmarcadas en una alianza estratégica con el consejo municipal de Chañaral (cursos pre-universitarios, dos becas al año para estudiar en la universidad, regalar planchas de zinc a quienes se les arruinaron los techos de sus casas con el polvo tóxico y entregar aportes al canal de televisión municipal). Sin embargo, ninguna de esas medidas alcanza a reparar en lo más mínimo el tremendo impacto ambiental y social que la contaminación de la empresa estatal produjo. Porque junto con provocar un daño irreversible sobre la salud de las personas, el derrame de los desechos del proceso productivo de la División El Salvador terminó con toda la riqueza del ecosistema marino de la Bahía de Chañaral, sustentado en la existencia de plancton debido a que en ese sector la corriente de Humboldt se eleva hacia la superficie. De este modo, el inmenso potencial para el desarrollo de la acuicultura (que garantizaba la extracción de mil toneladas anuales de peces, además de locos, ostras, choros zapatos y machas) quedó sepultado bajo un barro tóxico que se extendió varios kilómetros mar adentro, cerrando una de las principales fuentes de sustento para los habitantes de Chañaral. Es por estas razones que la comunidad, agotada de diálogos que sólo les han traído soluciones de parche, insiste en conseguir una reparación proporcional al daño causado, exigiendo que una fracción importante de las utilidades de la estatal se destinen a una Corporación de Desarrollo de Chañaral, que financie proyectos de desarrollo económico, de recuperación ambiental y de mejoramiento de la calidad de vida de su población. Una demanda justa si se piensa que al no invertir en el manejo y control de sus relaves, CODELCO se ahorró más de 80 millones de dólares que transformaron en beneficios. No se pide que la empresa dé algo -reclaman los pobladores-, sino que devuelva. En ese contexto, al igual como ocurre con la División El Teniente de la misma minera, las soluciones propuestas por ésta sólo parecen perseguir la obtención de la "certificación verde" que los países desarrollados están exigiendo a todas las empresas como condición para comprar sus productos, sin que esas soluciones respondan a un interés real de remendar el daño. Ante tal situación, el único camino parece ser el judicial. Recordemos que ya el año 1989, la justicia le dio la razón a los pobladores -organizados en el Comité Ciudadano Medioambiental de Chañaral- al acoger un recurso de protección que después fue ratificado por la Corte Suprema, marcando jurisprudencia en materia medioambiental en nuestro país. Esa resolución determinó que la contaminación producida por CODELCO era resultado de un acto "ilegal, arbitrario e injusto", obligándose a la División El Salvador a buscar el modo de terminar en el plazo de un año con el derrame de sus desechos en el mar y construir un tranque en las inmediaciones del mineral para almacenar los relaves. No obstante, la lentitud de un proceso judicial que exija a la empresa del Estado indemnizar a Chañaral es un arma de doble filo, ya que lo que se requieren son soluciones urgentes. Algo que sólo podrán conseguir los vecinos sobre la base de una organización sólida, la que parece estar tomando forma en iniciativas como el periódico "El Relave", donde declaran que ellos "serán recordados por la historia como aquellos que obligaron al gigante Codelco a dar una solución definitiva al problema que ha creado, lo que ninguna autoridad hasta ahora ha podido conseguir". ANTECEDENTES Un letrero que advierte sobre los peligros que reviste bañarse en las aguas de Chañaral da la triste bienvenida a una desolada playa artificial, sin vida, que es parte de las 66 hectáreas de la costa de la ciudad. Un terreno embancado con sus aguas contaminadas, cuya repercusión se extiende incluso 30 kilómetros al norte donde, según estudios realizados, peces y mariscos contienen metales pesados en porcentajes que superan 500 y hasta 3.000 veces la norma de tolerancia. Son las arenas de ese lugar las que en días con viento se levantan para alcanzar a la población, provocando la serie de enfermedades broncopulmonares, dermatológicas, de audición, a la vista y los grandes índices de cuadros cancerígenos registrados en el lugar. Para el doctor Andrei Tchernitchin, encargado del área medioambiental del Colegio Médico, Chañaral debería ser deshabitado y construir un nuevo puerto más al sur. O bien invertir los cerca de 500 millones de dólares que, de acuerdo a estimaciones, costaría descontaminar la Bahía. Dos de las tantas soluciones que se han planteado y a las que CODELCO ha hecho oídos sordos mientras transcurren los meses y los riesgos para los habitantes persisten. Este dramático caso corresponde a un claro ejemplo de "pasivo ambiental". Luego de que en la década de los 70's, la nacionalización del cobre pusiera en manos del Estado (representado por CODELCO) las faenas de la División El Salvador -que antes manejaba Andes Copper Mining Company y luego la Compañía de Cobre Salvador-, la empresa minera se hizo cargo gustosa de los activos, dejando aquellos pasivos, como el manejo de residuos, en el olvido. Ello derivó en la acumulación de 350 millones de toneladas de material particulado, compuesto de 21 elementos como arsénico, manganeso, zinc, cobre y fierro, provenientes de los minerales de Potrerillos y El Salvador, los que entre los años 1939 y 1989 transformaron a la Bahía de Chañaral en un tranque natural. Y pese a que el Servicio de Salud Atacama señaló que la zona cumple con la normativa ambiental, la toma de exámenes más completos a los afectados ha tardado más de la cuenta. Según el monitoreo del Material Particulado Respirable (PM10, es decir arsénico, cadmio, cobre, plomo, mercurio y zinc), efectuado por el Servicio de Salud Atacama, sólo en una ocasión se habría sobrepasado la norma de calidad de aire, registrándose una mayor presencia de cobre. Sin embargo, se hizo notar que los meses en que se llevó a cabo este estudio (febrero, marzo y abril) no son precisamente cuando se produce mayor material particulado, situación que sí tiene lugar en invierno. Pero mientras los análisis se dilatan, la preocupación de la población crece alimentada por la indiferencia que demuestran quienes tienen más autoridad para exigir soluciones inmediatas. Y tambalea ante el poder estatal que implica CODELCO, ante el cual otras entidades oficiales callan; un ejemplo de ello es el impacto que la contaminación de la Bahía Chañaral provocó en el Parque Nacional Pan de Azúcar, área silvestre protegida que abarca más de 70 kilómetros de costa al norte de esa ciudad. Una muestra más de que la pesadilla aún no termina.



Proyecto relacionado: División El Salvador

Ver Las operaciones de la división Salvador se realizan en la zona de la cordillera de Los Andes a 2.600 metros de altura y a una distancia de 1.100 kilómetros al norte de Santiago. Esta división tiene a su cargo la mina "Inca" de explotación subterránea, y las minas "Campamento Antiguo" y "Damiana Norte" a rajo abierto. Salvador explota minerales oxidados y sulfurados a partir de los cuales produce 65.462 toneladas métricas finas de cátodos de cobre al año. Además produce 1.146 toneladas métricas de molibdeno. También se obtienen barros anódicos y ácido sulfúrico.

Derechos vulnerados

Derecho
Acciones directas que violan el derecho a la salud
Acciones directas que violan el derecho a un medio ambiente saludable
Contaminación
Degradación de los recursos productivos
Deterioro de los recursos naturales
Exposición a un medio ambiente peligroso
Falta de legislación o de políticas que garanticen el derecho a un medio ambiente saludable
Instancia de no realización de los derechos de los niños y los jóvenes
Negación del acceso a recursos productivos
Violacion a derecho de pueblos a gozar y disponer plenamente de sus recursos naturales
Violaciones a los derechos de las personas adultas mayores
Violaciones al derecho al medio ambiente saludable al promulgación leyes o establer de políticas
Violaciones al derecho de los pueblos a la autodeterminacion
Violaciones al derecho de los pueblos al desarrollo

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