Conflicto Minero: Kollas y agricultores se oponen a minera Cerro Casale

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Información general

Ubicación Tierra Amarilla, Copiapó
Pais(es) Chile
Inicio del conflicto 2001

Comunidades afectadas

Nombre Ocupación Detalles
Comunidades de Tierra Amarilla AGRICULTURA Ver
Comunidades Kollas PRODUCCION DE ANIMALES Ver

Actores involucrados

Nombre Ocupación Detalles
Consejo Ecológico Comunal Tierra Amarilla AGRICULTURA Ver
Agrupación de Madres Por el Medio Ambiente Regional y la Salud (AMPARES) Ver

Descripción

La inestabilidad del precio del oro en los mercados internacionales no ha sido el único factor que se ha opuesto con vehemencia al Proyecto Cerro Casale, que pretende comenzar la explotación de oro y cobre en la Tercera Región del país. También lo han sido, desde que la empresa presentara su Estudio de Impacto Ambiental a la CONAMA, una serie de organizaciones sociales que ven con recelo el grave impacto que una iniciativa de estas características podría tener en la zona. Agricultores, representantes de la etnia de los Kollas, el Consejo Ecológico Comunal de Tierra Amarilla, entre otros protagonistas, han tomado en sus manos la defensa de esa tierra que por tanto tiempo ha sido generosa, creando empleos en el sector agrícola que sólo en temporada de cosecha superan los 25 mil puestos de trabajo, y siendo además el refugio de una rica variedad de flora y fauna. Para la Asociación de Agricultores del Valle de Copiapó, la posibilidad que este proyecto sea aprobado reviste una clara amenaza contra esa tierra fértil, debido a las consecuencias que puede traer que en ella se depositen los millones de toneladas de estériles que las operaciones del Proyecto Cerro Casale, también conocido como Aldebarán, durante los 18 años que vislumbra su funcionamiento. Incluso la Comisión Regional del Medio Ambiente de Atacama se ha mostrado cauta ante la ubicación del tranque de relaves, el que se construiría en la cuenca superior del Río Nevado. Ello representaría una bomba de tiempo que en cualquier momento puede explotar, debido a que contendría gran cantidad de productos químicos tales como cianuro, y que, por encontrarse en un área expuesta a los caprichos de la naturaleza (lluvias, aluviones o terremotos), podría contaminar de un minuto a otro una importante fuente abastecedora de agua. Otro de los temas sensibles es es los 246 kilómetros de mineraducto que se necesitan para completar las faenas, los que correrían paralelo a ríos por una extensa distancia, cruzando estos cauces en reiteradas oportunidades, y acrecentando aún más la amenaza de una tragedia ambiental. A esto se suma la enorme demanda de agua que el Proyecto Aldebarán requiere. La compañía minera cuenta con derechos de agua provenientes de pozos ubicados en Piedra Pómez, desde donde se extraerán cerca de 900 litros por segundo, mientras un agricultor sólo utiliza un promedio de 1,5 litros. Una cantidad demasiado elevada para la zona, que significará una alta demanda para las fuentes que también abastecen de forma superficial y subterránea a los ríos y napas que alimentan al Río Copiapó, el que permanentemente presenta niveles deficitarios. El acueducto que Aldebarán planea habilitar, de 121 kilómetros de longitud, atravesaría además dos parques nacionales (Nevado Tres Cruces y Laguna del Negro Francisco). Junto a eso, el proyecto pone en riesgo 69 sitios arqueológicos, según denuncia el Consejo Ecológico que representa a 12 mil habitantes de Tierra Amarilla. Otro factor preocupante lo constituye el traslado de las cinco mil toneladas de cianuro que cruzarán las rutas de la región cada año (90 mil en 18 años), sin que exista hasta ahora un compromiso de parte de la minera de mejorar esos caminos, elemento que hace más posible la ocurrencia de accidentes. Las importantes inversiones que desde 1980 realizan los productores de uva de la región, es otro de los elementos que obliga a mirar con más atención las implicancias que este proyecto podría tener sobre la agricultura. Sólo en el valle de Copiapó existen actualmente 7 mil hectáreas de parronales, con una producción que en el período 1999-2000 llegó a 10 millones de cajas de uva de mesa de primera calidad, las que fueron exportadas a Estados Unidos (7 millones) y a países de Europa, Asia y el Medio Oriente, entre otros destinos. Un cúmulo de cifras que, a la hora de evaluar los beneficios económicos -factor que demasiadas veces se impone por sobre el ambiental- , constituye la prueba más contundente de cuáles deben ser las prioridades. ANTECEDENTES Al igual que Pascua-Lama, el proyecto Aldebarán representa una de las apuestas auríferas de la región, constituyéndose por sí mismo en una tentadora fuente de recursos para sus ideólogos, sin que ello implique beneficios importantes para los pobladores del sector donde se emplazaría, debido a que es básicamente lo que se denomina "un proyecto de explotación". De hecho, muchos vecinos de Tierra Amarilla dudan que la mano de obra que prometen generar, que durante su etapa de construcción equivaldría a 4 mil puestos, salga de la comuna. Una duda que se convierte en otro de los argumentos para defender la agricultura, sin que se dé cabida a la posibilidad de que, por ejemplo, las 16 mil cabezas de ganado que poseen las comunidades Kollas en el Río Jorquera se vean afectadas por la contaminación que podrían generar los depósitos de desechos producidos por la empresa. Las enormes dimensiones de este proyecto involucran a varias comunidades: la mina a tajo abierto y sus instalaciones, incluída la planta y el ducto para el transporte del mineral, se emplazarían -de ser aprobado éste- entre las comunas de Tierra Amarilla y Caldera, mientras que la producción minera se embarcaría por el Puerto de Candelaria, propiedad de Phelps Dodge. Son los pobladores de estos sectores quienes, claramente, prefieren continuar viviendo de la agricultura, debido a que ello les garantiza el mantenimiento de un entorno saludable y libre de contaminación. Y pese a que su oposición a Aldebarán no busca desechar actividades productivas alternativas para la región, sí exige que el desarrollo sustentable sea el requisito de cualquier proyecto que se presente.



Proyecto relacionado: Cerro Casale/Aldebarán

Ver En Aldebarán, zona sur del distrito aurífero Maricunga a 100 Km. en línea recta al este de Copiapó, está el yacimiento de mineral de oro y cobre sulfurado con reservas de 1.035 millones de ton de mineral (0,69 gramos de oro por ton y 0,26% de cobre). El Proyecto se propone desarrollar una mina a tajo abierto y procesar 150.000 a 170.000 ton/día de mineral en una Planta concentradora que utilizará tecnología de flotación convencional para producir concentrado de cobre y oro. El concentrado será conducido por un Mineroducto hasta el Puerto de Caldera. Adicionalmente, para mejorar la recuperación metalúrgica del oro contenido en el mineral y producir oro metálico en forma de metal doré (aleación oro y plata), se lixiviará por cianuración con agitación las colas de limpieza resultante en la flotación. El concentrado será filtrado en las instalaciones ubicadas contiguas al puerto Punta Padrones, en las cercanías de Caldera y el agua de descarte resultante será conducida a una laguna de evaporación. El concentrado con un contenido de humedad de 10%, será embarcado para exportación. El Proyecto contempla una inversión cercana a los 1430 millones de dólares y en su etapa productiva generará 1250 puestos directos de trabajo. Algunos de los productos y las cantidades que en forma anual requerirá el Proyecto para su funcionamiento, son las siguientes: 70.000 a 120.000 metros cúbicos de petróleo, 96.000 ton de Nitrato de Amonio, 28.500 ton de cal, 5.000 ton de Cianuro de Sodio peletizado, 5.500 ton de Azufre, 77.000 ton de Bolas de Acero y 10.000 ton de Corazas de Acero. El proyecto contempla la coproducción de oro y cobre, estimada en 30 ton/año de oro y 125.000 ton/año de cobre en concentrados. Inversión estimada: US$ 1.650.000.000 Para su ejecución se proyectan otras faenas en el territorio, como la construcción de un Acueducto de 121 kms., que cruzará dos parques nacionales en la comuna de Copiapó. También se proyecta la habilitación de un Mineroducto para el transporte de concentrado de cobre-oro, que cruzará todo el ancho de la Tercera Región, por sus Comunas de Tierra Amarilla, Copiapó y Caldera.

Derechos vulnerados

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